Conversaciones entre nosotras

Fotografía: Jesús María Mina

En el modelo de investigación-creación para teatro desde el pensamiento complejo, conversar, permite, yendo a su raíz etimológica, evidenciar ese lugar en el que vivimos habitualmente, como mujeres que aman, ese lugar, se construye desde nuestra historia particular, que incluye las historias de nuestras familias, porque somos una parte del todo, pero también, el lugar cultural que nos han entregado a través de la lengua, del arte popular, de la religión, de la educación y demás.

 

Cuando conversamos entonces, ponemos en evidencia ese lugar desde el cual hablamos, y a veces encontramos que son lugares distintos y distantes, otras nos reconocemos habitando en la mismidad. 

 

Lo teatral entonces surge como síntesis de la intersubjetividad que se genera en esas conversaciones, porque a medida que conversamos también con los otros referentes del proyecto: películas, libros, filósofos, astrólogos y demás, ese lugar que habitamos, se modifica, se mueve, se transforma. 

Chat, chat, chat

En las conversaciones del chat del grupo se puede observar cómo se va configurando el universo de la obra, el humor negro que luego se traslada al tono de la creación, cómo van entrando los referentes y cómo la cotidianidad afecta el trabajo del grupo. 

 

El chat, así como la obra, no permite armar un cuadro completo, hay conversaciones que son continuidad de otras conversaciones que se dieron en la presencialidad y que por lo tanto, parecen descontextualizadas. El chat también es una especie de instantánea, capturas de momentos, mediante la palabra y memes.  

 

Otro aspecto que configura esta fragmentación y la omisión de datos, son los audios, que en el formato en el que presentamos el chat, aparecen como una información que está, pero a la cual el lector no tiene acceso. Así mismo ocurre en la obra. Los vídeo memes tienen la misma característica, pero al ser virales la gente podría acceder a ellos y completar de alguna manera el cuadro.

Scroll to Top